Quotes

domingo, 27 de abril de 2014

Radios y Hablantes I

ADVERTENCIA: La saga de Radios y Hablantes constará de 3 partes, dos de las cuales serán compartidas en este blog. La tercera, más extensa, junto con relatos como "Atkinson", "Olvidar", "Conciertos y fideos con merkén", "Dinamitar mi estatua", entre otros, estarán contemplados en otro proyecto, el cual espero que llegue al mismo número de lecturas que Carabanchel. Estoy contento por eso.

“… cuando escuchas una canción cebolla
sueles ponerte de parte del hablante lírico (…)
hasta que te toca la otra parte y entonces las
letras no te hacen tanta gracia”

Daniel Villalobos, El Sur
.

El silencio para mí, no es estar callado.

O más o menos eso decía Camilo Sesto en una de esas múltiples canciones que escuché cada mañana en la que me levantaba en San Fernando. A veces extraño las palabras en español y la reconciliación con la música a la que le dicen kitsch, porque en el fondo me criaron por más de 18 años y me las terminé aprendiendo y aprendiendo de ellas.

domingo, 20 de abril de 2014

La Tele y Yo

"- Que estudia, hijo?
- Periodismo.
- Que riiiico, lo vamos a ver en la tele después."
Conversación promedio con amigas de mi mamá.

Momentos de gloria familiar (?)

Sí, yo he estado varias veces en TV.

A veces de una manera absurda y ridícula, otras, de manera premeditada. Pero la verdad es que mi relación con la TV es más tirante que la Franja de Gaza y nunca me ha gustado ahondar más que esto en ella.

sábado, 19 de abril de 2014

Los Completos

"- Shiuuu... cómete un completito oye...
- Meh, ¿Me lo vai a servir tú, tonto hueón?"
Agradable conversación que tuve en
el tercer completo que comía ese día.
Tenía 14 años.


Si me preguntas qué almorcé ayer, ahí está. O algo parecido.

Pero así y todo, no recuerdo cuándo fue la primera vez que probé un completo.

Así, sin anestesia, no lo recuerdo. Pero sé que fue en San Fernando, y que fue una prima la que me preparó uno, un especial palta mayo, en casa de mis abuelos. Después fui un habitué de los mismos porque tengo familiares igual de locos por las completadas bailables.

Hasta ese día, en todo caso, veía las vienesas en sus sachet y no me tincaban para nada. Es más, eran mucho menos interesantes que la mortadela lisa, que me parecía la hueá más suculenta en su sencillez. Además de eso, la mayo y la mostaza eran infaltables.

NOVEDAD EN EL FRENTE: Melancólico Vietnam.

Este texto está aquí, pero no es mio. No lo hice yo, pero quiero transmítirselos igual.

Ayer me llegó la carta de un amigo. Desde Hanoi, en Vietnam del Sur, este es el regreso de "Novedad en el Frente", la serie bélico-romántica del fotógrafo Edward F. Gahan:


Deporte, Velocidad e Ilustraciones

"-Mati, dijo el doctor que si hacías básquetbol o voleibol serás más alto.
-Pero si ya soy el más alto de la casa, ¿pa qué?"
Conversa con mi mamá, respuesta hueona de la que me arrepiento.


¿Negado para los deportes? Sí. 
Nunca les puse empeño alguno y asumo las culpas, dentro de las pocas que realmente tengo que asumir, ahora que me considero un fan del basquetbol, que lo practico asiduamente y que uso las zapatillas que el rubio Larry Bird sostiene en el anuncio.

viernes, 18 de abril de 2014

Estupideces, Pelotas e Indios

"- Llanca, mapuche? Pero si no tení pinta.
-Y qué creís que soy? Alemán? Andai igual que los de las becas."
Conversación con un amigo, creo que fue en el colegio.


Hace un rato -en otro escrito- hablaba de Cristobal Paretto, el chala.

Su apodo venía de una frase mía, con respecto a situaciones embarazosas. Si no me equivoco, la frase era: "Mas penca que pisar caca con chalas", lo que ocasionó que cada vez que éste se desubicara, la hazaña quedara en la memoria colectiva como un "chalazo".

Hay varias para recordar. Cuando me preguntó por mi ex a dos días de terminar, y vi su cara de espanto al responderle: "Bien, terminamos anteayer". La vez en que me dijo que mi look era el mismo de un periodista, cuando tenía yo las peores dudas vocacionales, tras haber recibido un horrible rojo en Derecho Constitucional. 

Uno de tantos "Primer Día"



Cuando entré a Derecho lo hice asustado.

Lo hice agarrando la mochila, con miedo a que me robaran los parches, cosa que había visto hacer a varios compañeros idiotas en el colegio culeado al que iba.

Entré ataviado con una camisa a rayas (con la que parecía Bananas en Pijamas) y así empecé mi periplo universitario. Mi madre, obsesiva, había obligado a su servidor a apagar la tele a las diez y media, cosa que no hizo siquiera cuando era escolar. Mi padre, desconfiado, me encaminó hasta cerca de la U, a pesar de que la misma quedaba a 5 cuadras exactas de la nueva casa. O sea, nido vacío a full.

El Puerto y Los Bombones



Al puerto me vine cuando tenía 18. Pajarito nuevo.

Me vine porque no había mejor opción -la otra era Talca-, y para contrariar las veladas críticas familiares que me atacaron por no ser Puntaje Nacional en la PSU -cosa bastante rara en un alumno de particular subvencionado y campestre- y por no haber ido a suplicar una oportunidad en la capital que tanto odio. Y es que soy tan Alleniano que creo que por toda la cultura que Santiago puede tener, es la parte que al mismo tiempo es la más gris del mundo. 

Estás cerca de todo, pero más lejos de ti.

La Habitación del Tiempo



Yo alguna vez dormí en una suite. 

Fue mi primera pieza en la que no me hueveó nadie por cuestiones de orden, méritos hechos.

Era una pieza con baño, la verdad, en un frío departamento de un conjunto habitacional de Valparaíso. No llegaba el sol ni en la mañana y el piso era de baldosas exceptuando mi dormitorio, que era de piso flotante, como el terreno que hoy habito y que a veces nos da la corriente.

Las Semanas Santas


Semana Santa.
Como hoy, tres días de asueto en que la gente come pescado y creo, se siente un poquito mejor consigo misma. Tres días en los que la TV es un oasis cristiano en la que te encuentras un politeísmo cinéfilo, Jesús de origen árabe, Jesús rubios y de ojos azules, y Jesús parecidos un poco a mi.

domingo, 6 de abril de 2014

Crítica

No soy Alone, lo sé porque todos los días me lo dicen, pero a veces suelo parecerme.



Es un destino oscuro, feo, de "wannabe". Arrieta jamás escribió nada memorable y se dedicó a revisar escrito tras escrito. Era crítico. Temido y respetado, pero un crítico. Y todos saben que los críticos de arte, pintura, teatro y literatura siempre han sido artistas, pintores, actores y literatos frustrados.