![]() |
| "Aplauso pal que entienda y no se lo tome a mal". Eduardo Galeano (1940-2015) |
Internet es un mundo aparte del real, pero algunos no lo tienen tan claro (me incluyo, en ocasiones). Y esos algunos son los mismos que se apasionan por compartir su necesaria sarta de argumentos ante el más mínimo atisbo de pelea en la web (ilustrada acá). Algunos lo hacemos hacen por mero trolleo (ejem, ejem) y otros no aprendieron que el encontrar información verdaderamente fiable en internet es tan lógico como intentar tomar un sorbo de agua de un grifo, queriendo perder el mínimo posible de agua.
Eso da pie a que se crea que las Redes Sociales (amistosas y bacanes por eso, en sus inicios), se hayan convertido en el domicilio permanente de uno de los grandes enemigos de un debate sano. No, no hablo de los 140 caracteres (aunque eso también haga imposible el debatir seriamente, si no quiere quedar como idiota), sino que me refiero a un fenómeno poco analizado en los argumentos que se dan también en los medios de comunicación: El sesgo de confirmación.
Usted perfectamente podría preguntar: ¿Y de qué me sirve saber qué es el sesgo de confirmación en Internet, si vale hongo? Bastante, veamos por qué.




