Quotes

sábado, 2 de noviembre de 2013

Gustos Adquiridos

Leipzig

Alguna vez dije que iba a hablar de esto, aunque a nadie le interesare o reparase en ello. La verdad, no tiene nada de malo, y es más, refleja el alto grado de humanidad y de adaptabilidad que tenemos.

Pero el asunto de los gustos adquiridos, para mi, trasciende el tema de elegir manzanas fuji cuando no hay granny smith, o de advertir la diferencia entre la margarina y la mantequilla. El mate es, por lo demás, también un gusto picao a argentino muy dificil de adquirir, y así se suman: Querer vivir en Leipzig, las minas que se creen pin-up, las que usan lentes de marco grueso, la atomización del conocimiento, el anglicanismo, el Tom Collins, el Té Pu-Erh, hablar en gallego y hasta ver la franja política.

Pero voy hasta a los gustos más sencillos, al último recurso de los tipos complicados cuando tienen que enfrentar sus problemas.

¿Han escuchado hablar de las MILF? Me han preguntado infinidad de veces cual es mi favorita, y la verdad no tengo complejos en asumir quien es, tanto a nivel nacional como internacional. Son otro gusto adquirido, casi edípico, y creo que todos tenemos alguno.

Todos tenemos un deporte al que seguimos, y es al que no sigue la corriente, pero que tiene algo que impulsa, un buen día, a que lo sigas. A mi me gusta el basket porque mi ciudad lo hace bien en ello. Sin embargo, también he visto Vettel's que no se han subido a un monoplaza en su vida, pero alucinan tan solo al sentarse ante el volante. Gusto adquirido, por el que podrías tener hasta pasión... que otros, claro, no entienden.

Todos tenemos un blog que pescamos tarde, mal y nunca, y mal que mal, no te atrapa de inmediato como tu amado Facebook. Un poco de ego, otro de interfaz amigable, y lo dejas botado, así porque sí. Al que te dio la oportunidad de ser un crítico, un escritor de novelas que cambiarían la historia del género, un historiador político part time o quizás el que quería compartir sus escritos con los justos y precisos.
No quiero parecer muy obvio, se de por sí que nos mueven cosas diferentes, pero podríamos pensar un poquito en perspectiva para soportar algo al del lado, y ponerse a la par para un intercambio de ideas.

Sí, si sé, cuesta un poquito, así como comprender a la gente que odia la palta... pero Coehlo, Pilar Sordo, y los demás autores de autoayuda les dirían que no se puede.

Ustedes deciden, ¿ya?

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